http://help.blogger.com/bin/answer.py?answer=46870

viernes, noviembre 06, 2009

Racionalmente loco


Y aquí estamos, parados una vez más en ese límite, aquella vieja línea que delimita lo que se debe de lo que se puede, la que dice hasta aquí y la que desafía a cruzarla con su demarcación. Ese límite que nos pone en la disyuntiva de, lo cobardes que podemos llegar a ser por no atrevernos a saltarla, o lo valientes que nos veríamos atravesándola con un salto.

La misma línea que con el tiempo se hace más visible y menos desafiante, nos tiene enmarcados en un contexto de dudas, de miedos, de desapegos y nos envuelve en un manto de locura racional. ¿Locura Racional? ¿Eso es algo que existe? Lastimosamente, sí. Existe la locura impulsiva y devastadora que se ve controlada por la racionalidad cerrada y dura, y de pronto, choca en cada intento de escape y en cada choque sentimos un impacto interno que nos bloquea.

Bloqueo, un nuevo término en este relato, pero que se hará más natural con el correr de los minutos, ese bloqueo se transforma en solo rutina, un conjunto de tareas automatizadas, generalmente realizadas para sobrevivir. Y entonces volvemos a la pregunta, ¿salto o no salto? Bloqueados, imposible decidir, sumergidos en la rutina, imposible cambiar la visión del lado de la línea.

Giramos, sería el termino que empiece a surgir ahora. Damos vueltas una y otra vez sobre el mismo punto. Analizamos, nos llenamos de ambiguas dudas y por más que nos golpeemos el cerebro con ambas manos, no surgen respuestas. Las vueltas nos marean y de repente sentimos la necesidad de ser oídos, de ser claros y que nos entiendan.

Pero no hay caso, el mensaje lleva criptografía indescifrable para receptores de frecuencia modulada, si, modulada por sus ideas y sus costumbres, y sin ningún ánimo de ser modificados.
Y lastimosamente aquí seguimos, delante de esa línea, contemplándola, sin poder cruzarla. Pero, entonces me siento un momento y pienso, ¿Será que simplemente no nos van a dejar pasar? La verdad no lo sé. Yo por si acaso la quiero seguir mirando, aunque sea un ratito más, a ver si encuentro respuesta y al final del cuento la cruzo como Pedro por su casa.

No hay comentarios.: