http://help.blogger.com/bin/answer.py?answer=46870

martes, marzo 15, 2011

Punto de in-reflexión celeste


El fallecimiento del Dr Mauro Cuellar Caballero, ha generado una insulsa pero necesaria discusión entre la familia boliviarista. Y la verdad es que el cómo se recuerda a una persona es muy personal. La vida de cada uno también es algo ajeno a nosotros, buena o mala que fuera.

Un gracias por esos años que hemos vivido (hablando de resultados deportivos) no esta de más, al momento de rendir un homenaje a una persona, tan odiada como querida. Yo al Dr. Cuellar simplemente lo recordaré como aquel presidente de Bolívar que puso a la Academia en una final internacional, con todo lo que eso implica y agravando el recuerdo, que al frente estuvo el gigante de América, Boca Juniors.

También aprovechando que las corrientes son dos debemos decir a los "Baisistas" que la soberbia con la que se están manejando está acelerando la pérdida de paciencia de muchos. Creo que también la familia academica está agradecida por sanear económicamente el club, en el momento de mayor crisis financiera en la que se encontró en su historia.

Pero ya han pasado varios años de ese día que asumieron y siguen vendiéndo un proyecto que cada año se resetea y vuelve a empezar. Es importante que bajen la cabeza y entiendan que un club de fútbol como el Bolívar sin logros deportivos se transforma en un club más del montón.

En esta gestión nos ha tocado ver la goleada más dolorosa en los últimos años en la Liga contra un Oriente Petrolero, que es un producto del mal concepto de proyecto que manejan los actuales dirigentes, con jugadores y técnicos que no debieron irse de La Paz, hace muchos años que el Bolívar no es un equipo con alma. Sin referentes, sin un hombres capaces de poner el pecho a un mal momento futbolístico, que todos lo pueden tener.

Comparto que es hora de ejecutar un proyecto serio y a largo plazo en el país, OK, pero para eso no se puede tener un equipo con contratos de un año. No se puede cambiar de DT y jugadores cada inicio de temporada. ¡Eso no es un proyecto!.

Y parte de la humildad es reconocer que ese fue uno de los logros que tuvo Cuellar, y el resultado lo vimos todos en ese penal de Baldivieso a Nacional en el 2000; En esa mordida definición de Galindo en el Nuevo Gasómetro en 2002 y en ese golazo del Nacho García en el Siles ante la LDUQ en 2004. Ni que decir cuando latían nuestros corazones bolivianos al ver entrar la celeste ese 17 de diciembre a la Bombonera. Y cuando se paralizo el estadio cuando Tufiño reventó el travesaño de Abbondanzieri. Por todo eso un gracias Don Mauro, no está de más para la familia bolivarista, al margen de la imágen político- social con la que partió de esta Tierra.

Quizás, las personas mayores a mi recuerdan más momentos de los cuales se sintieron orgullosos de ser bolivaristas, quizás. Y ojala las personas menores tengan muchos más y a corto plazo.

Lo que siento ahora es que les toca a ustedes señores dirigentes recordar que también están de paso, como todos. El único que perdurará en el tiempo es el Club Bolívar.

No hay comentarios.: