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martes, mayo 03, 2011

Capítulo 4: El fútbol contó un cuento


Al mejor estilo de los que Alejandro Apo nos leía en sus espacios radiales. O como una de esas historietas de ciencia ficción con estrellas, astros, peleas espaciales y finales felices. Tal cual la saga de George Lucas, con efectos especiales, volteando taquillas y dejando mucho que hablar a la crítica. Con protagonistas “buenos” y con antagonistas “malos”. Todo eso nos contó el futbol… y nos contó tanto de todo eso que a momentos se olvido de contarnos del fútbol.

El Camp Nou recibía el último capítulo de este cuento, con el ceño fruncido, con más carga emotiva, que con ganas de aplicar un plan para revertir el final del capítulo anterior. Los blancos sin su comandante Mou (castigado excesivamente por UEFA), ni su teniente de marca Pepe (Bien expulsado en el Bernabeú). Y vaya que esa tonta expulsión hizo un click en la historia, “los malos” del cuento perdieron rumbo, no lograron reencausarlo, de ahí en adelante en Madrid y en Barcelona, el plan frustrado no tuvo reemplazo y la presencia de Kaká e Higuaín, supuestamente sedientos de venganza para revertir definitivamente sus lesiones, solo recrudecieron la supremacía con la que “los buenos” llevaban la pelota en su estratósfera.

El primer tiempo fue un ataque musical de una sinfónica basada en un triángulo Iniesta - Messi- Xavi golpeaban y sonaban hasta que el más santo de “los malos” volaba por toda su gloria atajando todos los misiles, evitando que sus hombres salieran heridos del Camp Nou. El segundo tiempo comenzó con una polémica a pedido de los críticos de la lírica de “los buenos”, el asustado juez belga, De Bleeckere, sancionó una falta inexistente del Cristiano aturdido y desactivo el peligro del único proyectil sobre arco catalán. Inmediatamente después “los buenos” en los pies del cerebro Iniesta prepararon la ofensiva perfecta con una precisión justa, Pedro recibió una bomba que la colocó en palo izquierdo, debajito de Casillas, y con su pie derecho, bien suavito, la detonó en el corazón e ilusión de los madridistas.

Marcelo uno de los pocos sobrevivientes, logró rebelarse a la impotencia que gobernaba su nación, encontró un empate que decoró su derrota, pero no le salvó la vida a su pueblo que quería apoderarse de Europa.

El final entonces dice que no hay sorpresas, reaparecio Abidal y todo fue felicidad en el reino de Pep. El fútbol nos terminó contando que “los buenos” sufrieron, pero no hubo cambio de mando en la historia; Terminaron consiguiendo liberar a su pueblo del temido Mou y ahora buscarán en Wembley re-construir su reinado, para que todos vivan felices para siempre... transformando este cuento en una leyenda del deporte más hermoso del mundo.





.: FIN :.

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